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Marca País Venezuela: hagamos ahora que el mundo lo sepa.

Fuente: pinterest

Un mundo de marcas

De acuerdo a algunos estudios, el habitante de una ciudad promedio tiene contacto con al menos 1500 marcas cada día. En Lovemarks se lee; “Mientras miramos la televisión, abrimos el correo, o salimos a dar un paseo, vivimos en un mundo de marcas”.

Las marcas se crearon para diferenciar y las marcas, digámoslo desde ya; incluyen el logo pero son mucho más que eso. Las marcas las constituyen sus elementos tangibles (lo que vemos, sentimos u oímos) y sus elementos intangibles (las emociones que nos proporcionan), entre otras cosas más.

Si participamos en un sondeo sobre marcas, lo más probable es que lo primero que mencionemos sean marcas comerciales, de consumo, tecnológicas, globales, aspiracionales; y si vamos más allá, a cada una de estas marcas le podremos adjudicar elementos tangibles e intangibles. Pero, ¿si en lugar de marcas comerciales hablamos de Venezuela como marca?.

El 20 de septiembre, reunidos en las instalaciones de Chacao Bistró y con un trago de Ron Santa Teresa en la mano, acompañamos a OPCIÓN Venezuela en la celebración de sus 15 años. La meta era clara y ambiciosa; identificar los elementos claves de la marca País Venezuela.

Cuando asumimos esta meta sabíamos que en definitiva lo que queríamos era acércanos a una representación simbólica del país, sesgada –lo sabíamos- y limitada en principio por el público que aceptó la invitación a nuestro evento, que formaba parte de la agenda del Star Up Week Caracas 2017. En este punto solo definimos un límite, construir desde lo positivo.

Pasemos de los estereotipos:

Es claro que al consultar sobre los elementos tangibles de la marca Venezuela –y de los venezolanos-, nos encontraríamos con una lista de lugares comunes. En este texto solo mencionaremos los más emblemáticos, a modo de referencia.
Según los participantes, Venezuela es diversa por su geografía, por sus recursos naturales, por su gastronomía y por su gente. Y los venezolanos somos –entre muchas características- amigables, apasionados, buena vibra, comprometidos, empáticos, emprendedores, innovadores, pacientes, perseverantes, proactivos, solidarios y muy muy resilentes.

Nadie vende nada de lo cual no esté convencido.

Ahora, cuando hablamos de “marca país” debemos tomar en consideración que esta actúa como una marca paraguas que sirve de marco de referencia y es en definitiva lo que identifica y diferencia a un país.

Sin duda, todos los elementos que mencionaron nuestros invitados forman parte de esta marca. Sin embargo, en este momento, pocos dudarían que la marca país Venezuela está devaluada, basta buscar en Google o ver las noticias para saber cómo nos ve el mundo.

En una entrevista sobre branding, haciendo referencia al mundo en general, Andy Stalman dice: “No hay referentes culturales fuertes. La sociedad se encuentra ante un vacío existencial que hemos llenado con marcas”, pero; ¿qué tal si nos proponemos a llenar de sentido sólido, consciente y positivo la marca País Venezuela?.

Se lo preguntamos a nuestros invitados y los resultados son potentes. Acá nos encontramos con tres grandes grupos de respuestas que hemos dividido en institucionales, colectivas e individuales.

En el primer grupo nos referimos a aquellas acciones que dependen del Estado, quien es el responsable, a través de la aplicación de políticas públicas ajustadas, de generar un marco de desarrollo adecuado para asegurar la competitividad del país; hablamos de educación de calidad, adaptación tecnológica, seguridad jurídica, acabando en el camino con la cultura de la corrupción. Como vemos, estas acciones dependen en principio de la existencia de un Estado responsable. No nos detendremos en ellas.

Las siguientes acciones, las que denominamos colectivas; son las que cada uno de nosotros puede gestionar desde ya, al interactuar con otros en cada uno de los espacios en los que nos desenvolvemos. Acá hablamos de desarrollar una conciencia social y ciudadana que pasa por cumplir las normas, promover la meritocracia, comprometernos desde la excelencia con cada una de las cosas que hacemos, convivir desde la tolerancia y el respeto practicando la empatía.
El último grupo de acciones, las definimos como las individuales y son las que además de poder ejercer desde ya, dependen única y exclusivamente de la decisión consciente de cada uno de nosotros. Acá hablamos de ser responsables, puntuales, disciplinados, perseverantes, constantes, coherentes y congruentes.

En sus conferencias, Andy Stalman suele decir que “Un gramo de hacer vale más que un kilo de decir”, asumir y comprometerse con esto para el caso de la marca país exige el compromiso institucional y consciente de muchos actores. Si bien es cierto que Google no se equivoca y que en efecto nuestra marca país tiene razones para estar devaluada, los resultados de este ejercicio nos señalan al menos tres cuestiones importantes, que quizá ya muchos intuíamos:

  1. Sin desconocer el rol del Estado, al menos una parte del país, está consciente de la importancia de asumir responsabilidades desde lo individual.
  2. Esta consciencia individual rompe con la idea del “papá estado” que nos ha perseguido por generaciones.
  3. Estas acciones individuales son capaces de modelar comportamientos en otros e incluso de trascender más allá de cada uno de nosotros.

Si revisamos experiencias exitosas de marca país, veremos que alcanzar esta meta requiere un esfuerzo a largo plazo y el consenso de toda la sociedad. Depende del Estado a través del gobierno, movilizar estos consensos mínimos, pero también depende de la convicción de los ciudadanos, pues la marca debe trascender a todos.

Seguimos con Stalman, quien dice que; “el branding tiene que ver con lo que somos y lo que la gente piensa que somos”. Ahora, ante un Estado ausente, queda pues en nuestras manos lograr que esta Marca País Venezuela trascienda. Para los que estamos acá y los que se han ido, el compromiso es ser los mejores embajadores de la marca país Venezuela desde cada uno de nuestros espacios. Ya sabemos lo que somos, hagamos ahora que el mundo lo sepa.

Pd: Si, nos gusta Stalman 😊
Nota del editor: Si tienes curiosidad y quieres conocer los resultados de la actividad, sin procesar, envíanos un correo a inspirarse@inspirarse.net y te enviamos la matriz. Solo debes comentarnos el uso que le darás a la información y respetar la fuente.

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Responsabilidad social empresarial ¿Con cuáles empresas?

El mundo.

Desde diversos sectores son grandes los avances que se han dado para ofrecer a la responsabilidad social una estructura analítica e incluso operativa[1]. Más allá de las diferencias que podemos encontrar, hay ciertas coincidencias. En primer lugar se entiende que la responsabilidad social viene asociada a la capacidad de la organización de gestionar los impactos que genera su acción.

Otras semejanzas las encontramos al profundizar en los aspectos que se consideran como relevantes a la hora de hablar de responsabilidad, en nuestro análisis encontramos al menos 6 coincidencias;

  1. El desarrollo sostenible como objetivo último de la responsabilidad social
  2. El respeto al principio de legalidad y cumplimiento de las normas internacionales de comportamiento
  3. El respeto a los derechos humanos y reconocimiento tanto de su importancia como de su universalidad
  4. La acción sobre la base de la honestidad, equidad, integridad y preocupación por las personas y el medio ambiente
  5. El deber de ser transparentes en sus decisiones y actividades que impactan a la sociedad y el medio ambiente
  6. El respeto, la consideración y la capacidad de respuesta a los intereses de las partes interesadas

Venezuela

El anterior, es un brevísimo y seguro perfectible resumen del debate mundial. Sin embargo, al hablar de responsabilidad social en la Venezuela de hoy, nos encontramos con más preguntas que respuestas.

Es momento de recordar la entrevista que hicimos en el año 2014 a José Ángel Moreno Izquierdo quien habló en nombre de Economistas sin Fronteras España. En esta entrevista nuestro invitado comentó que la responsabilidad social de la empresa solo es posible cuando coinciden tres actores;

  1. Un sector empresarial verdaderamente consciente y activado en su rol socialmente responsable,
  2. Una sociedad -civil- vertebrada con organizaciones sociales autónomas, al tanto de sus derechos, que exija y valore la responsabilidad social y;
  • Un Estado que regule unos comportamientos mínimos para las empresas de acuerdo a los aspectos relevantes.

Siguiendo con lo dicho por nuestro invitado:

“Solo se puede hablar de responsabilidad social en una sociedad suficientemente democrática; para ello requerimos de un Estado democrático, transparente, responsable, validado social y moralmente para exigir esa responsabilidad a las empresas en la misma medida que a la ciudadanía.

Si algunos de los tres polos -empresa, ciudadanía, Estado- no es responsable, no es consciente, no es democrático; esto se rompe (…). No podemos entonces pretender tener empresas responsables en estados autocráticos”.

En el caso de Venezuela, a partir de la Constitución del año 1999 la noción de responsabilidad social ha recibido rango constitucional[2], en la medida en que ella significa el conjunto de responsabilidades sociales que la constitución le asigna al ejercicio de los derechos y deberes económicos por las empresas y los ciudadanos; sin embargo, es mucho lo que ha sucedido en nuestra historia reciente que nos lleva a cuestionarnos, no tanto del enunciado de la responsabilidad social o sus aspectos relevantes, y si de la propia posibilidad de hablar de responsabilidad social empresarial en el país.

En los últimos 20 años hemos visto como la nula autonomía entre los poderes públicos ha afectado de manera considerable la gobernabilidad democrática de Venezuela y cada vez más las fronteras entre el gobierno y el Estado se desdibujan.

El omnipresente rol del gobierno en la gestión de las empresas a través de las –excesivas- regulaciones, la opacidad de las condiciones que favorezcan la inversión del sector privado y las cada vez más constantes expropiaciones / nacionalizaciones son solo algunas de las razones por las cuales en los últimos años ha habido una significativa reducción en el número de empresas en Venezuela[3], con el resultado directo en el aumento de la tasa de desempleo y la desmejora de las condiciones de vida del venezolano.

Nuestra apuesta

Si esto es así, antes de retomar el debate sobre la responsabilidad social en Venezuela, tendremos que reforzar las condiciones de nuestra gobernabilidad democrática; esto pasa por regular el rol del Estado en todas sus dimensiones, asegurando una verdadera independencia de los poderes públicos. Un Estado de derecho con elecciones periódicas limpias, tolerante, un Estado transparente, una administración pública eficiente, capaz de rendir cuentas y con una sociedad civil densa, participativa y vigilante, competente en la lucha contra la corrupción y activa en la promoción de una cultura anti-autoritaria, etc. En definitiva, tendremos que comenzar a trabajar en cuestiones primarias.

Desde InspiraRSE apostamos a esta posibilidad y a ella nos comprometemos.

[1] Por ejemplo los esfuerzos del Instituto Ethos de Brasil, la Organización Internacional de Estandarización (ISO), la Iniciativa de Reporte Global (GRI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la misma Organización de las Nacionales Unidas (ONU) a través de los 10 Principios Fundamentales del Pacto Mundial o los espacios de encuentro como las Cumbres Mundiales.

[2] Artículos 135 y 299

[3] Cronología de las expropiaciones en Venezuela (2007-2010) http://www.venelogia.com/archivos/4856/

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La RSE como herramienta para salir de la crisis en Venezuela.

No es secreto para los venezolanos que atravesamos la peor crisis económica y política de nuestra historia. El analizar las consecuencias y los posibles caminos a la recuperación es tanto aterrador como desafiante. Aterrador pues encontrarse con el peor escenario nunca antes vivido provoca gran incertidumbre y desafiante pues está todo por hacerse.

Estoy convencida que gran parte del problema que nos aqueja a los venezolanos radica en la crisis social y moral. Los venezolanos dejamos de ser personas alegres, espontáneas, ocurrentes, adaptables y trabajadoras a ser personas conformistas, practicantes de la infame “viveza criolla”, intolerantes y egoístas. Con el pasar de los años he visto como nuestros valores se han difuminado y hasta perdido. Es poco probable que podamos salir triunfantes de esta crisis si aun teniendo un sistema político y económico estable, no somos capaces de reconocernos como individuos, si seguimos buscando el “guiso” para hacernos millonarios de la noche a la mañana, si seguimos siendo intolerantes, si seguimos creyendo que mi situación individual es razón suficiente para el atropello, desacato de normas y leyes, en fin con comportamientos como esos no llegaremos muy lejos.

Dejando a un lado las innumerables opciones para salir del estrago político y económico desde un plano macro, hablemos de las posibilidades para brindar solución y sumar significativamente desde nuestras empresas sin tener que recurrir a grandes gastos ni cambios estructurales.

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) brinda un espacio importante para que desde las empresas podamos rescatar nuestros valores perdidos, ese espacio está dado por dos de los siete temas generales de la RSE, Gobierno Corporativo y Público Interno. El primero parte de la identificación de la empresa como ente participativo del entorno y que como todo individuo tiene personalidad, tiene principios y tiene valores que definen todos sus procesos, a quiénes y cómo laboran las personas dentro de dicha organización, es decir, como es su Cultura Organizacional. El segundo tiene que ver con la atención que la organización presta a sus empleados y colaboradores, tiene que ver en cómo y porque se hace la selección del personal, como se establecen los puestos de trabajos y qué herramientas utiliza la organización para el crecimiento profesional de su personal. Entendiendo que todo trabajador pasa un promedio de ocho horas diarias, cinco días a la semana en los espacios de trabajo, es fácil ver como la cultura organizacional puede influenciar de manera positiva a todos a quienes la viven. Es en la atención al público interno de las empresas donde está el punto de rescate a nuestros valores, por medio de la cultura organizacional podemos reeducarnos y renacer como mejores venezolanos. El analizar profundamente la identidad corporativa de la organización, estableciendo verdaderamente su misión, visión y prestar particular atención a sus valores, dará una base sólida y un camino claro en qué temas y qué tipo de actividades desarrollar para que el público interno fortalezca o aprenda estos valores, que después serán replicados en sus hogares y comunidad.

Trabajar sobre la definición e identificación de los valores no será suficiente. Los valores de la organización deben influenciar todos sus procesos, deben ser punto importante dentro de las evaluaciones tanto individuales como las generales, deben ser factor fundamental para reconocimientos y bonificaciones buscando así que se vea y entienda su aplicabilidad y no sea percibido sólo como parte del uniforme institucional.

Desde la aplicación de la RSE en nuestras empresas es cómo podemos tomar responsabilidad de nuestra realidad y brindar soluciones desde nuestro alcance, soluciones reales, viables y 100% aplicables. Rescatar los valores de solidaridad, laboriosidad, honestidad, tolerancia y humildad nos permitirá trabajar por la Venezuela que queremos desde la Venezuela que tenemos.

Mariana García Paz

Publicado en Economía, NEGOCIOS, RSE

ECONOMÍA CIRCULAR. Una oportunidad de negocios en Venezuela.

Siempre he sido de las personas que creen que la necesidad despierta el ingenio y que en momentos de crisis nacen las mejores oportunidades de negocios. No es secreto para nadie que Venezuela atraviesa la peor crisis económica, política y social de su historia. La escasez de materias primas, altos niveles de ausentismo laboral y falta de opciones de fabricación nacional son sólo algunas de las dificultades que debe atravesar el empresario venezolano día a día. Pero aún así, el sol vuelve a salir, y “hay que abrir la santa maría”… aquí es cuando vemos en su máxima expresión una de las mejores cosas que sabe hacer un venezolano, IMPROVISAR. Como siempre hemos sido un país que lo ha tenido todo, nunca hubo verdadera necesidad de inventarse que hacer para que los productos salieran al anaquel.

Se estarán preguntando. ¿Y qué tiene que ver la economía circular con todo esto?, pues resulta que gracias a esa verdadera necesidad se han abierto nichos de mercado que habían sido ignorados o poco aprovechados hasta este momento. El principio de la económica circular es utilizar como materia prima el desecho de otro para la fabricación de un nuevo producto y este nuevo producto comercializarlo. Estarán pensando, pero el reciclaje no es un concepto nuevo y yo les diría que es verdad que no lo es, pero les pregunto ¿Cuándo el reciclaje había sido un verdadero negocio en Venezuela? Un ejemplo claro. No hay pulpa para hacer papel ni cartón, distintas empresas recurrieron a la pulpa de papel reciclado. Éste material es mucho más burdo, opaco y no es tan amigable para las tintas.  ¿Qué pasó? Se optó por esta opción, un ejemplo es Kellogg’s quienes sacaron nueva caja diciendo “nuevo empaque ecológico, de producción 100% venezolana” y ¡BINGO! A nadie le importó que la caja fuese prácticamente toda marrón, opaca, y áspera. El cereal estuvo disponible y salió del anaquel al plato de algún venezolano. Se resolvió el problema de la caja, se activó la industria de reciclado de papel, no se dependió de pulpa importada, no hubo necesidad de pedir divisas, se aumentó la reputación de la empresa como una con conciencia ecológica y si seguimos enumerando podemos estar aquí un buen rato.

Ahora viendo lo anterior desde el lente de la Responsabilidad Social Empresarial, casos como estos son la perfecta oportunidad para enaltecer la producción nacional, contribuir con la reducción de desechos, promover la educación ecológica a todo nivel, oportunidad de nuevos negocios que se encarguen de la transformación de distintos desechos para muchos fines y nos estaremos acercando a cumplir con los Objetivos del Desarrollo Sostenible y la agenda 2030.

Ejemplos que podamos tropicalizar o venezolanizar hay miles. Nike fabrica nuevos modelos de zapatos deportivos ecológicos, la tela e hilos provienen de bolsas plásticas y botellas de plástico pet reciclado. En Europa sustituyen asfalto por conglomerado de plástico para las calles proveniente de tapas y botellas. Timberland compra láminas de caucho para usar en las suelas de sus zapatos provenientes de llantas recicladas. Dell recupera piezas y equipos obsoletos para refundir su plástico y usarlos en equipos nuevos. En Chile, una empresa de bombas hidráulicas fabrica sus productos con 70% de material reciclado. Zara saca una colección de prendas hecha con telas y fibras recicladas. En fin, modelos por el cual guiarnos hay suficientes, lo que debemos es encontrar la motivación para alinearlo con nuestra realidad, necesidad y situación.

La respuesta está aquí, justo debajo de nuestras narices. Optimizar el reciclaje y usarlo a gran escala, podría ser la respuesta de materia prima de muchas empresas venezolanas y la oportunidad de emprender en un nicho de mercado nuevo para otras. Sé que no estamos acostumbrados a este tipo de reto pero el reto está aquí, hay que tomar el control de la situación, hay que despertar el ingenio.

#EconomiaCircular #RSE #RSC #ODS #Agenda2030 #oportunidad #Reciclaje @negocio

Mariana García-Paz

Publicado en EDUCACION, RSE

10º ANIVERSARIO DEL POSTGRADO EN RSE DE LA UNIMET

10º ANIVERSARIO DEL POSTGRADO EN RSE DE LA UNIMET

La Especialización en Responsabilidad Social Empresarial de la Universidad Metropolitana cumple 10 años formando talento para la ciudadanía corporativa.

La Universidad Metropolitana y su Decanato de Postgrado anunciaron hoy novedades para fortalecer la formación y desarrollo  de competencias en esta área del conocimiento, ofreciendo el  Diplomado de Estudios Avanzados en Ética, Responsabilidad Social y Sostenibilidad con solo tres meses de duración, conjuntamente con la especialización que dura un año.

Hasta el 31 de octubre están abiertas las preinscripciones en ambas modalidades de estudio (Consulta programa, BECA y planes de financiamiento en: http://www.unimet.edu.ve/post-grado-2/ ó   dlorenz@unimet.edu.ve  ó 04168080057)

Esta doble oferta, desea adecuarse a distintas posibilidades de profesionalización y  facultar, empoderar y habilitar en la comprensión del impacto que las decisiones y los comportamientos éticos, responsables y sostenibles tienen sobre los grupos de interés de las organizaciones y en la meta de alcanzar el desarrollo sostenible para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos.

MAS INFORMACIÓN DE LA ESPECIALIZACIÓN

 Esta prinera inicitaiva en América Latina, fue iniciada en el año académico septiembre 2016 – julio 2017, con mucho tesón por Víctor Guédez, y contó desde su fundación con el compromiso de Margarita Montero – Alianza Social de VenAmCham, Rocío Guijarro – CEDICE y Sonia de Paola – AVE, así como,  con un reconocido grupo de expertos en las diversas áreas de este multifactorial campo del conocimiento y de las buenas prácticas de la gerencia estratégica, como Clemy Machado de Acedo, Elizabeth Martínez, Oralyn Caldera, Daniela Toro, Cecilia Vicentini e Isabel Lorenz, ésta última, co-autora con Víctor Guedez del programa del postgrado y coordinadora de la especialización desde septiembre del 2010.  A lo largo de estos diez años se han incorporado a la docencia destacados profesionales como Victoria Bigio, Deisy Hernández, Roxanys Paredes y Mireya Vargas.

Hoy podemos decir con orgullo que por nuestro programa han pasado 125 profesionales de las más diversas carreras universitarias, muchos de ellos en posiciones de liderazgo en las organizaciones donde trabajan. De estos, 114 han culminado sus estudios (91%). Contamos con 72 Especialistas en Responsabilidad Social Empresarial e igual número de investigaciones que han enriquecido el saber y las buenas prácticas en este estratégico campo del desarrollo humano sostenible del país.

La universidad acorde con su vocación de compromiso social, otorgará para ambas ofertas una beca correspondiente al 43% del costo de la Unidad Crédito vigente, a cada aspirante admitido. Además, la UNIMET ha suscrito diferentes alianzas con instituciones bancarias con miras a ofrecerles posibilidades de financiamiento para sus estudios.

(Más información en: http://www.unimet.edu.ve/posibilidades-de-financiamiento/)

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Exitoso final del Programa de Educación en habilidades para la vida en Hermo

 

Caracas, Octubre de 2016.

 

El pasado mes de septiembre culminamos nuestro Programa de Educación en habilidades para la vida, desarrollado para los hijos e hijas de los trabajadores de las Industrias Alimenticias Hermo de Venezuela, ubicada en Santa Teresa del Tuy, estado Miranda.

En él tuvimos la oportunidad de trabajar y formar, durante 3 semanas continuas, a 77 niños, niñas y adolescentes en habilidades y destrezas personales, comunicativas, de sexualidad integral, para el cuidado del medio ambiente y de fortalecimiento del entorno familiar, siendo este último el motor que impulsa las políticas de responsabilidad social de la empresa: el trabajador y sus familias.

También contamos con el apoyo de Voluntarios en diferentes áreas, quienes compartieron sus experiencias y desempeño dentro de la empresa, como estrategia de motivación a los participantes. Así mismo participaron el Centro de Estudios Clínicos Mobilab y la Sociedad Anticancerosa de Venezuela.

Para InspiraRSE este programa representa una alianza estratégica con una de las principales empresas de alimentos en Venezuela, pero más allá de eso, constituye una apuesta ferviente por la educación y la formación de los niños, niñas y adolescentes, que en el futuro, tomarán las riendas del país y de la misma industria.

Con esta certeza nos levantamos día a día para seguir acompañando a las organizaciones en la construcción de sus programas de Responsabilidad Social, y con ello agradecemos enormemente a las Industrias Hermo por brindarnos esta maravillosa oportunidad.

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Vanessa Franco